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BAHAISMO

Símbolo de la fe Baha´i
Símbolo de la fe Baha´i

Introducción
Religión

El bahaísmo, o la fe Bahai, es una religión monoteísta cuyos fieles siguen las enseñanzas del Bahá´u´lláh, su profeta y fundador. Este profeta enseñó que hay un único Dios que va revelando su voluntad a la humanidad de forma progresiva. Según su punto de vista, cada una de las grandes religiones introducidas por mensajeros como Moisés, Krishna, Buda, Zoroastro, Jesucristo, Mahoma o el Bab constituyen etapas sucesivas en el desarrollo espiritual de la civilización. Los bahá´is creen que Bahá´u´lláh ha sido el más reciente mensajero de esta saga y que sus enseñanzas están orientadas a los nuevos retos morales y espirituales de nuestra época.

 

Según el Anuario de la Enciclopedia Británica de 1992, la fe bahai, es la segunda religión más extendida en el mundo entre las religiones independientes, de acuerdo al número de países en que se encuentra representada.

templo de loto en delhi
Casa de Adoración Baha´i en Delhi, conocida como el "Templo del Loto". Atrae a una media de tres millones y medio de visitantes al año.

 

Está establecida en 247 países y territorios. Los bahá´ís provienen de entre más de 2.100 grupos étnicos, raciales y tribales y totalizan aproximadamente seis millones de fieles en el mundo. Los principales pasajes de las Escrituras bahá´í se han traducido a 802 idiomas. La idea central de esta fe gira en torno a la humanidad como una única raza y al día de su unificación en una sociedad mundial.

La mayoría de reuniones baha´ís tienen lugar en casas particulares, centros baha´ís locales, o locales alquilados. En todo el mundo hay solamente ocho Casas de Adoración Baha´ís.

simbolo de los bahais
Símbolo que representa la conexión entre la humanidad y Dios

SUS ENSEÑANZAS Y LEYES

Las enseñanzas básicas de Bahá'u'lláh son las siguientes:

Sólo hay una deidad suprema, la cual no es conocida por el hombre.
Sólo existe una humanidad. Las distinciones de raza, género, y demás, sólo son distinciones de apariencia, no del carácter innato o de la aptitud y son iguales a los ojos de Dios.
Todas las grandes religiones del mundo reciben su inspiración de la misma fuente divina.

SUS PRINCIPIOS SOCIALES

A continuación vamos a citar 12 principios de la fe Bahá´í. Se presenta a menudo como un resumen breve de las enseñanzas Bahá´ís. Provienen de una variedad de listas semejantes extraídas de las transcripciones de discursos emitidos por ´Abdu´l-Bahá durante su viaje por Europa y Norteamérica en el año 1912. La lista no es oficial y circulan varias de estas listas:

- Dios es único
- La base de todas las religiones es la misma
- La unidad en diversidad de la humanidad
- La igualdad entre hombres y mujeres
- La eliminación de toda forma de prejuicio
- La paz mundial
- La armonía de la religión y la ciencia
- La necesidad de una educación obligatoria universal
- La obediencia al gobierno
- La no participación en política
- Una solución espiritual a los problemas económicos
- La eliminación de la pobreza y riqueza extremas

Otro principio bahai es la moderación en todo (específicamente en el celo libertador, civilizatorio y religioso y en la interpretación literal de las escrituras). La fe bahai dice que, aunque nuestra época está a oscuras, el futuro de la humanidad es brillante y la paz mundial es inevitable. Esta fé dice también que Bahá'u'lláh es la manifestación de Dios para nuestra época.

sede de los Baha´is,
Casa universal de Justicia, sede de los Baha´is, en Haifa, Israel

 

RITOS DE LOS BAHÁ´ÍS

No existen ritos o tradiciones en la fe bahá´í, ya que la rigidez se considera una cualidad a evitar. Sin embargo, hay algunas reglas que el Kitáb-i-Aqdas prescribe como obligatorias:

Hay un conjunto específico de votos matrimoniales.
Hay algunas prácticas funerarias específicas.
Los bahá´ís están obligados a recitar una oración preceptiva todos los días orientados en dirección al Aiblih (el punto de adoración), y leer las sagradas escrituras de su fe cada mañana y noche.

Los bahais tienen terminantemente prohibido la petición de fondos a particulares. Las instituciones bahais tienen prohibido aceptar contribuciones provenientes de personas que no sean bahais registrados.

Abdu´l-Baha
Abdu´l-Baha, hijo de Bahá´u´lláh

LEYES Y ORDENAZAS DE LOS BAHÁ´ÍS

Los bahá´ís en buen estado de salud entre los 15 y 70 años observan un ayuno de 19 días cada año entre la salida y la puesta del sol. Tiene lugar del 2 al 21 de marzo durante el mes de Alá del calendario bahá´í.

No existen tabúes alimenticios, aunque a los bahá´ís se les prohíbe beber alcohol o consumir drogas con propósitos lúdicos ya que interfieren con el crecimiento espiritual del individuo. El uso del tabaco no está prohibido pero se desaconseja.

Los bahá´ís obedecerán las decisiones tomadas por sus asambleas espirituales locales y nacionales y la Casa Universal de Justicia. Si lo incumplen reiteradamente de forma que pongan en peligro la Fe se les puede sancionar con la pérdida de derechos administrativos o con la expulsión. Las autoridades bahá´ís piden que sea evitada toda persona que haya sido declarada quebrantadora del convenio.

La vida familiar se considera la piedra angular de la sociedad. Se alientan los matrimonios. Sólo está permitido el matrimonio entre hombre y mujer. Está prohibida cualquier relación homosexual en la fe bahá´í. Se pide castidad fuera del matrimonio. Las parejas deben tener el consentimiento de los progenitores vivos para poder casarse, ya que los bahá´ís enseñan que el matrimonio no es sólo la unión entre personas sino entre familias. Se espera una fidelidad absoluta de ambos consortes. Se permiten los matrimonios entre miembros de distintas religiones. Se fomentan los matrimonios interraciales. Se permite el divorcio, aunque éste no se toma a la ligera y se considera con suma seriedad. Se lleva a cabo si, tras un año de separación, la pareja es incapaz de reconciliarse. Los padres deben dar educación a sus hijos. Si los recursos permiten sólo la educación de uno de ellos, la hija debe ser quien la reciba ya que será la que primero eduque a sus futuros hijos.

PARTICIPACION EN LA SOCIEDAD

La fe bahá´í promueve de forma activa asuntos que tengan que ver con la justicia social donde que donde quiera que se encuentren. Acogen el concepto de unidad de la humanidad como patrón de sus actos. La fe bahá´í participa cada vez más en proyectos de desarrollo económico y social por todo el mundo.

sede mundial bahá´i en Haifa, Israel
Lugar santo de los bahá´is en la sede mundial bahá´i en Haifa, Israel

Uno de los primeros seguidores importantes del Bab, Bahá´u´llah, abogó por la necesidad de un gobierno mundial en esta época de vida colectiva de la humanidad. Debido a este énfasis esta fe ha apoyado a las Nacionaes Unidas desde su origen. La Comunidad Bahá´í Internacional tiene estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de la ONU y ante UNICEF. Ha desarrollado programas conjuntos de desarrollo con agencias de la ONU.

Casa de los Baha´is en Willmetter
Detalles de un pilar en la Casa de los Baha´is en Willmetter, Illinois

HISTORIA

El Bab

En el año 1844, el profeta persa Siyyid `Alí-Muhammad, que tomó el título de “El Bab” (en árabe “la Puerta”), instituyó una nueva religión. Ésta era distinta del Islam, aunque surgió de su seno, de igual modo que el cristianismo surgió del seno del judaísmo y el budismo del hinduismo. Los seguidores del Bab fueron conocidos como babíes y su religión como “Fe babi”. La Fe babí (o babismo) tuvo sus propias escrituras y enseñanzas religiosas, no obstante fue muy efimera. Según el Bab, su misión principal era preparar el camino para “aquel al que Dios ha de manisfestarse”, el que fue prometido en las escrituras sagradas de todas las grandes religiones del mundo.

El creciente número de personas que se adherían a estas nuevas enseñanzas alarmó a las autoridades políticas y religiosas de Persia. El Bab y sus seguidores fueron perseguidos, siendo el Bab encarcelado y finalmente fusilado en Tabriz, Persia (actual Irán) el 9 de julio del año 1850. Su misión duró seis años.

 

Bahá´u´lláh

Mirzá Husayn-`Alí, a quien el Bad dio el título de Bahá´u´llah (en árabe “Gloria de Dios”), era un noble y uno de los primeros seguidores importantes del Bab. Fue arrestado y encarcelado en 1852, durante una gran persecución contra los babíes. En su confinamiento en las mazmorras del Síyah-Chál en Teherán, creyó recibir los primeros indicios de que él mismo era quien había sido profetizado por el Bab. Once años después, estando exiliado en Bagdad, anunció de manera formal su misión a su familia y a un pequeño grupo de seguidores.

La maquinación de las autoridades persas y otomanas fueron empujando a Bahá´u´llah de exilio en exilio: de Bagdad a Estambul, luego a Edirne (antigua Adrianópolis), también en el Imperio Otomano, para llevarlo finalmente a la colonia penal de Acre (actual Israel) en 1868. Bahá´u´llah permaneció en Acre hasta su fallecimiento el 29 de mayo de 1892, tras cuarenta años de exilio y confinamiento. La fe bahá´í considera su sepulcro en las afueras de la ciudad como el lugar más sagrado de la tierra. Los fieles realizan sus plegarias cada día orientados en la dirección de ese lugar.

El otro lugar santo de la fe bahá´í en Israel es la tumba o Santuario del Bab, en la ladera del Monte Carmelo en Haifa. Los restos mortales del Bab fueron trasladados en secreto desde Persia hasta Tierra Santa y enterrados en el santuario construido y diseñado para ese propósito por Bahá´u´lláh.

Bahá´u´lláh escribió el equivalente a más de cien volúmenes de textos que le fe bahá´í considera inspirados por Dios, tanto en árabe como en persa. El principal repertorio de las leyes de la revelación de Bahá´u´lláh es el Kitab-i-Aqdas, “El Libro más Sagrado”. El segundo en importancia es el Kitab-i-Iqan, compuesto en Bagdad y que reúne los rasgos elementales de la teología bahá´í.

Casa de los Baha´is en Ingleside
Casa de los Baha´is en Ingleside,
Sydney, Australia

Abdu´l-Bahá

Antes de fallecer, Bahá´u´lláh nombró como sucesor y único intérprete de sus enseñanzas a su hijo mayor Abdu´l-Bahá, designándolo “Centro del Convenio” y mandando a todos los bahá´ís que lo consideraran Cabeza de la Fe. Sin embargo, Bahá´u´llah siguió siendo el único profeta de la fe bahá´í. En la fe bahá´í, el término “Convenio” hace referencia a la promesa de Dios de enviar profetas para hablar a través de ellos así como a la sucesión de autoridad de Bahá´u´lláh a Abdu´l-Bahá y de Abdu´l-Bahá a la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.

Aquellos que niegan y se rebelan públicamente contra la sucesión establecida de autoridad con la intención de hacerse con el liderazgo suelen ser declarados “Quebrantadores del Convenio” y expulsado de la comunidad bahá´í. Según las enseñanzas religiosas de la fe bahá´í, el objetivo del Convenio es salvaguardar la unidad de la comunidad bahá´í y protegerla frente a posibles cismas o divisiones. Algunos critican el uso de la amenaza de declaración de Quebrantador del Convenio por parte de las autoridades religiosas baha´í como medio para coartar la libertad de expresión.

`Abdu´l-Bahá había compartido con su padre el exilio y la cárcel. Su confinamiento duró hasta que fue excarcelado con motivo de la revolución de los jóvenes turcos en 1908.

Poco después de su liberación, `Abdu´l-Bahá viaja a Europa y a los Estados Unidos para proclamar las enseñanzas de su padre e impulsar el desarrollo de las incipientes comunidades bahá´í que habían surgido en varios sitios de Europa, Estados Unidos y Canadá. Muchas de sus conferencias y charlas fueron grabadas y se han publicado en libros bajo los títulos de “La Sabiduría de Àbdu´l-Bahá” y “La Promulgación de la Paz Universal”. Otra de las obras de `Abdul´l-Bahá, que sentó las bases de la expansión y consolidación de la comunidad mundial baha´í, es una serie de documentos llamados “Tablas del Plan Divino”. También mantuvo una copiosa correspondencia con personas y comunidades baha´í durante muchos años, y muchas de esas cartas o “Tablas” se han traducido y publicado en varias lenguas.

`Abdu´l-Bahá murió en Haifa el 28 de noviembre de 1921.

El Convenio de Baha´u´lláh y la división

Desde sus inicios en el babismo, la fe baha´í no ha estado exenta de disputas. Ya bajo Baha´u´llah tuvo lugar una divergencia (finalmente escisión) ente él y su hermanastro menor, Subh-i-Azal, a quien el Bab había nombrado vagamente como su sucesor sujeto al consentimiento de “Aquel al que Dios ha de manifestarse” Baha´u´lláh.

Los seguidores de Subh-i-Azal empezaron a conocerse como azalis, mientras que los seguidores de Baha´u´llah eran conocidos como baha´ís. Actualmente subsisten algunos millares de azalís, principalmente en Irán.

La teología baha´í afirma que no son posibles las divisiones permanentes dentro de la fe baha´í, aún reconociendo intentos con ese propósito, al igual que en otras religiones anteriores.

Desde el inicio de la fe baha´í y con el fallecimiento de cada figura central de autoridad han tenido lugar intentos de hacerse con el control de la fe baha´i o de disgregarla. Los baha´ís pertenecientes al grupo mayoritario leal a la Casa Universal de Justicia con sede en Haifa, Israel, creen que cada una de estas tentativas en contra de la fe baha´í han acabado desvaneciéndose en las tinieblas gracias a la protección del Convenio, que consiste básicamente en el testamento y última voluntad escritos por cada uno de los “Centros del Convenio”. En estas voluntades escritas se incluyen instrucciones sobre cómo los baha´ís deben resolver los conflictos de opinión, en caso de surgir.

La tentativa de división más reciente se remonta a 1960, cuando Charles Mason Remey hizo un llamamiento a que la comunidad baha´í lo reconociera como Cabeza de la Fe. Un pequeño grupo aceptó a Remey mientras la mayoría lo rechazaba y seguía fiel a la Casa Universal de Justicia de Haifa. El grupo de Remey se escindió en facciones, la mayor de las cuales se hizo llamar fe baha´í ortodoxa. Tras la muerte de Remey en 1974, su grupo ha sufrido más escisiones.

ORDEN ADMINISTRATIVO

El Testamento y última voluntad de `Abdul´l-Bahá es el estatuto del orden administrativo baha´í. En este documento `Abdul´l-Bahá establece las instituciones gemelas de la Guardianía y la Casa Universal de Justicia. Asimismo designa a su nieto mayor, Shoghi Effendi como Guardían de la fe baha´í. Gracias a las precisas instrucciones del Testamento y Última Voluntad, no se cuestionó la sucesión del lideraazgo de la Fe.

Shoghi Effendi, estudiante de Oxford, cuando murió su abuelo fue Guardián de la Fe Baha´í hasta su propia muerte en 1957. Durante treinta y seis años fue preparado a la fe baha´í y a su estructura administrativa de cara a la elección de la primera Casa Universal de Justicia.

Ya que la fe baha´í contaba apenas con una comunidad pequeña e inmadura cuando el Guardián se hizo cargo de liderar le fe, muchos años fueron necesarios para fortalecerla y desarrollarla hasta que fuera capaz de asumir la estructura administrativa imaginada por `Abdul´l-Bahá. Shoghi Effendi se consagró enteramente a este objetivo.

Como indican el testamento y la voluntad escrita de `Abdul´l-Bahá, los papeles desempeñados por la Guardianía y la Casa Universal de Justicia se complementan. La Guardiana cumple labores de interpretación mientras que la Casa Universal de Justicia está orientada hacia tareas legislativas. Ninguna de las dos debe actuar en las competencias de la otra.

Shoghi Effendi ejerció en vida las funciones interpretativas de la Guardianía. Tradujo los textos sagrados de la fe baha´í, planificó la expansión mundial de la comunidad baha´í, desarrolló el Centro Mundial Baha´í en Haifa, mantuvo una copiosa correspondencia con comunidades y particulares de todo el mundo y organizó la estructura administrativa, preparando a la comunidad para la futura Casa Universal de Justicia.

El testamento y la voluntad escrita de `Abdul´l-Bahá establecía la sucesión de los Guardianes, pero esto no habría de cumplirse. `Abdul´l-Bahá prescribió que a cada Guardián le sucedería su primogénito y, en caso de que esto no heredara las aptitudes espirituales del Guardián, estonces debía nombrar como tal a otro descendiente varón de Bahá´u´llah. Sin embargo Shoghi Effendi no tuvo descendencia y todos los miembros de su familia se habían ido rebelando contra la autoridad que se le había conferido, con lo cual eran “Quebrantadores del Convenio”. Por lo tanto no le fue posible designar a su sucesor como Guardián.

También estaba establecido en la voluntad escrita de `Abdu´l-Bahá que sólo la Casa Universal de Justicia estaba facultada para resolver asuntos no tratados por Bahá´u´llah o Àbdu´l´Bahá y era obvio que la sucesión de Shoghi Effendi era de la competencia de ese órgano. Así que Shoghi Affendi dejó establecidas las bases para la elección de la primera Casa Universal de Justicia. Este órgano de nueve miembros que gobierna a la comunidad baha´í en el mundo fue elegido por vez primera en 1963. Ese mismo año determinó que no había “forma de nombrar o legislar para la designación de un segundo Guardián que suceda a Shoghi Effendi”. Los baha´is fieles al Convenio aceptaron esta decisión asumida por lo que ellos consideran que es una autoridad central de su fe guiada por Dios.

No existe clero en la fe baha´í. A nivel de base, las comunidades baha´ís se gobiernan por consejos de nueve miembros libremente elegidos llamados “Asambleas Espirituales Locales”. De igual modo, las “Asambleas Espirituales Nacionales” dirigen y coordinan los asuntos de las comunidades baha´ís nacionales. El proceso electoral baha´í es único. No existen candidaturas ni campañas y el propósito es elegir a los miembros que posean en mayor grado las aptitudes espirituales que les permitan servir a la comunidad. Hombres y mujeres de más de 21 años pueden ser electores y ser elegidos miembros de las asambleas locales y nacionales. Sólo los hombres pueden acceder a miembros de la Casa Universal de Justicia.

Calendario

El calendario baha´í fue establecido por el Bab. El año consta de 19 meses de 19 días y 4 ó 5 días que se intercalan entre estos para completar un año solar. El Año Nuevo (llamado Naw Rúz) tiene lugar durante el equinoccio vernal, el 21 de marzo, al final del mes de ayuno. Las comunidades baha´is se reúnen al iniciarse cada mes en un encuentro llamado “fiesta” dedicado a la adoración, discusión y socialización. Aunque el nombre puede sugerir una comida elaborada, no tiene por qué ser así. A veces se toma un refrigerio abundante pero otras veces puede ser sólo pan y agua. La fe baha´í contempla 11 días sagrados al año, 9 de los cuales requieren que no se realice trabajo. Esos días conmemoran aniversario importantes de la historia de la fe baha´í.

 

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