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ARGUMENTO Y SIPNOSIS
DEL RAMAYANA

Ramayana Introducción

Protagonistas del Ramayana

Ramayana
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El Ramayana fue dividido tradicionalmente en siete libros o Kandas, que tratan de la vida de Rama desde su nacimiento hasta su muerte. Los siete Kandas son los siguientes:

 

Bala Kanda

Dasharatha era el rey de Ayodhya. Él tenía tres reinas que eran Kausalya, Kaikeyi y Sumitra. No tuvo hijos durante mucho tiempo y deseoso de tener un heredero realizó el sacrificio de fuego conocido como Putra-Kameshti Yagya. Como consecuencia, Rama fue el primogénito naciendo de su mujer Kausalva, Bharata nació de su mujer Kaikeyi y Lakshmana y Shatrughna nacieron de su mujer Sumitra. Estos hijos suyos estaban dotados, en diversos grados, con la esencia del dios Vishnu.

Vishnu optó por nacer en la mortalidad con el fin de luchar contra el demonio Ravana, quien oprimía a los dioses y sólo podía ser destruido por un mortal. Los niños eran criados como los príncipes del reino, siendo instruidos en las escrituras y en la guerra. Cuando Rama tiene 16 años, el sabio Vishwamitra llega a la corte de Dasharatha en busca de ayuda contra los demonios, los cuales estaban perturbando los ritos de sacrificatorios. Él elige a Rama, quien es seguido por Lakshmana, su constante compañero a lo largo de toda la historia. Rama y Lakshmana reciben instrucciones y armas sobrenaturales de Vishwamitra, y proceden a destruir a los demonios.

Janaka era el rey de Mithila. Un día, el rey se encontró a una niña en el campo, en un profundo surco excavado por el arado. Abrumado por la alegría, el rey consideró a la niña como un “don milagroso de Dios”. La niña fue llamada Sita, la palabra en sánscrito que significa surco. Sita creció para ser una chica de belleza y encanto sin igual.

Un relieve de piedra en Banteay Srei en Camboya
Un relieve de piedra en Banteay Srei en Camboya representando el combate entre Vali y Sugriva (en el centro). A la derecha, Rama dispara su arco. A la izquierda, Vali está muriendo.

 

Cuando Sita llegó a la edad de casarse, el rey decidió hacer una swayamvara (practica de elegir a un marido), la cual incluía un concurso o contienda. El rey estaba en posesión de un arco inmensamente pesado, que fue ofrecido por el dios Shiva: y aquel que pudiera manejar el arco podría casarse con Sita. El sabio Vishwamitra asistió a esta swayamvara con Rama y con Lakshmana. Únicamente Rama pudo manejar el arco.

Entonces se arreglaron casamientos entre los hijos de Dasharatha y las hijas de Janaka. Rama se casó con Sita, Lakshmana se casó con Urmila, Bharata se casó con Madavi y Shatrughan se casó con Shrutakirti. Las bodas se celebraron con gran festividad en Mithila y el grupo matrimonial regresó a Ayodhya.

Ayodhya Kanda

Después de que Rama y Sita estuvieran casados durante doce años, el ya anciano Dasharatha expresó su deseo de coronar a Rama, a lo que todos los de alrededor expresaron su apoyo. En la víspera del gran acontecimiento, la reina Kaikeyi (su envidia fue despertada por la malvada criada Manthara que le decía que el trono de Ayodhya debía pertenecer a su hijo Bharata y Rama debía ser desterrado al exilio) reclamó dos deseos que Dasharatha hacía tiempo le había otorgado.

nacimiento de los cuatro hijos del rey Dasharatha
Se muestra el nacimiento de los cuatro hijos del rey Dasharatha. Dasahatha gobernó una tierra llamada Koshala en el norte de la India y capital era Ayodha. En esta imagen, Dasaratha está sentado bajo un dosel blanco.
En el interior del palacio, en el piso de arriba a la izquierda está la reina Sumitra con sus gemelos. En el piso de arriba a la derecha está la reina Kausalya con Rama. En la planta baja está la reina Kaikeyi con Bharata. Mientras tanto en la calle, la gente de Ayodhya baila y canta durante la
celebración por los nacimiento reales. Imagen de 1712

Entonces Kaikeyi exigió que Rama fuera exiliado durante catorce años, mientras que la sucesión pasaría a manos de su hijo Bharata. El rey afligido y limitado por su rígida devoción a la palabra dada, accedió las demandas de Kaikeyi. Rama aceptó de mala gana la orden de su padre, pero lo hizo con absoluta sumisión y con un control calmado de sí mismo, algo que le caracteriza a lo largo de toda la historia. A él se unen Sita y Lakshmana. Cuando Rama le pide a Sita que no le siga, ella dice, “el bosque donde tu habitas para mi es Ayodhya, y Ayodhya sin ti es un verdadero infierno para mi”. Después de la partida de Rama, el rey Dasharatha, incapaz de soportar el dolor, fallece.

Mientras tanto Bharata, quien estaba visitando a su tío materno, se enteró de los hechos ocurridos en Ayodhya. Bharata se negó a sacar provecho de su intrigante y malvada madre y visitó a Rama en el bosque. Él pidió a Rama que volviera para gobernar. Pero Rama, decidido a cumplir las órdenes de su padre al pie de la letra, rehusó regresar antes del periodo del exilio. Sin embargo, Bharata se llevó las sandalias de Rama, las colocó en el trono y gobernó mientras como regente de Rama.

Bharata cogiendo las sandalias de Rama para ponerlas sobre el trono durante su exilio
Bharata cogiendo las sandalias de Rama para ponerlas sobre el trono durante su exilio

Aranya Kanda

Rama, Sita y Lakshamana viajaron hacia el sur, a lo largo de la orilla del río Godavari, donde construyeron casa y vivieron de la tierra. En el bosque Panchavati (cerca de la ciudad de Nashik en Maharashtra) son visitados por una mujer rakshasa (espíritu injusto en la religión hindú y budista), y esa mujer es Surpanakha, la hermana de Ravana, el rey de Lanka. Ella trata de seducir a los dos hermanos y, además de esto, intenta matar a Sita. Lakshmana se lo impide cortándole la nariz y las orejas. Al enterarse de esto, su hermano demonio Khara, organiza un ataque contra los príncipes. Rama aniquila a Khara y a sus demonios.

Cuando las noticias de estos acontecimientos llegan a oidos de Ravana, éste decide destruir a Rama capturando a Sita con la ayuda del rakshasa (espíritu maligno) Maricha. Este Maricha, asumiendo la forma de un ciervo dorado, cautiva la atención de Sita. Fascinada por la belleza de los ciervos, Sita le ruega a Rama que lo captura para ella. El dios Rama, consciente de que esto es obra de los demonios, no es capaz de disuadir a Sita de su deseo y persigue al ciervo por el bosque, dejando a Sita bajo la vigilancia de Lakshmana. Después de un tiempo Sita escucha a Rama como esta llamándola y temiendo por la vida de Rama ella insiste a Lakshmana que vaya en su ayuda. Lakshmana intenta convencerle de que Rama es invencible, y que lo mejor es que él continúe con la órdenes que le había dado para protegerla. Al borde de la histeria, Sita insiste que no es ella la que necesita ayuda, sino que es Rama quien necesita la ayuda de Lakshmana. Entonces él obedece a sus deseos, pero le especifica que no salga de la casa ni atienda a ningún extraño que aparezca. Lakshmana dibuja un contorno, que es conocido como Lakshmana rekha, alrededor de la casa y lanza un hechizo sobre ese contorno para prevenir a Sita impidiendo que nadie pueda entrar, aunque permitiendo se pueda salir. Finalmente con el campo despejado, Ravana aparece, bajo la apariencia de un asceta, solicitando la hospitalidad de Sita. Sin percatarse el enrevesado plan de su huésped, Sita es engañada para traspasar el rekha (el contorno de la casa) y luego es llevada por la fuerza por el malvado Ravana.

Jatayu, un semi-dios en forma de águila, trata de rescatar a Sita, pero es herido mortalmente. En Lanka, Sita es mantenida bajo estricta vigilancia por los rakshasis (espíritus injustos). Ravana le exige que se case con él, pero Sita, eternamente devota a Rama, le rechaza. Rama y Lakshmana se enteran del secuestro de Sita por Jatayu, e inmediatamente se disponen a salvarla. Durante su búsqueda, se encuentran con el demonio Kabandha y con el asceta Shabari, quien les dirige hacia Sugriva (un rey que ayudará a Rama) y Hanuman (quien jugará un papel muy importante en la localización de Sita y la consiguiente batalla).

Kishkindha Kanda

Este libro se centra en la ciudad de Kishkindha, mítico reino de los monos del rey Sugriva. Rama y Lakshmana conocieron a Hanuman, el más grande de los héroes mono y un adepto de Surgriva, el desterrado pretendiente al trono de Kishkindha. Rama se hace amigo de Sugriva y le ayuda a matar a su hermano mayor Vali recuperando así el reino de Kiskindha, a cambio de ayudar a Rama en la recuperación de Sita. Sin embargo Sugriva olvida pronto su promesa y pasa el tiempo sin hacer nada. La inteligente reina mono Tara, la segunda esposa de Sugriva (inicialmente esposa de Vali), interviene con calma para evitar un Lakshmana enfurecido destroce la ciudad. Luego ella elocuentemente convence a Surgriva para que tenga honor y cumpla su promesa.

Entonces Sugriva envía un grupo de búsqueda a las cuatro esquinas de la tierra, y los grupos del norte, este y oeste volvieron sin éxito. El equipo de búsqueda del sur, bajo la dirección de Angad y Hanuman, conoció de un águila llamado Sampati que Sita fue llevada a Lanka.

La guerra de Lanka por Sahibdin
La guerra de Lanka por Sahibdin. En la imagen se representa al ejército de monos del protagonista Rama (arriba a la izquierda, la figura azul) luchando contra el rey demonio de Lanka, Ravana, para salvar a la esposa secuestrada de Rama, Sita. Imagen
de mediados del sglo XVII.

Sundara Kanda

El Sundara Kanda es sin duda el corazón del Ramayana de Valmiki, y trata de las aventuras detalladas de Hanuman. Después de saber lo de Sita, Hanuman toma una forma gigantesco y da un salto colosal cruzando el océano hasta Lanka. Aquí, Hanuman explora la ciudad del demonio y espía a Ravana. Él localiza a Sita en la arboleda de Ashoka, quien es cortejada y amenazada por Ravana para que se case con él. Hanuman le tranquiliza y le da el anillo de Rama como señal de buena fe. Entonces él se ofrece para llevarle de vuelta junto a Rama, sin embargo Sita se niega ya que es reacia a dejarse tocar por otro hombre que no sea su marido. Sita le dice que el propio Rama debe ir a buscarla y vengar la afrenta de su secuestro.

Entonces Hanuman causa estragos en Lanka destruyendo los árboles, edificios y matando a los guerreros de Ravana. Se deja capturar y se presenta ante Ravana, dándole una charla audaz para que suelte a Sita. Hanuman es condenado y su cola será quemada en el fuego, pero él se escapa de sus ataduras, salta de un tejado a otro, prende fuego a la ciudad de Ravana y convirtiéndose otra vez en gigante regresa de la isla. El equipo de búsqueda vuelve a kishkindha con la noticia.

Lanka Kanda

Este libro describe la batalla entre el ejército de Rama, creado con la ayuda de Sugriva, y Ravana. Tras recibir el informe de Hanuman sobre Sita, Rama y Lakshmana continuaron con sus aliados hacia la costa del mar del sur. Allí ellos se unieron al renegado hermano de Ravana Vibhishana. Los monos llamados “Nal” y “Neel” construyeron un puente flotante (conocido como Rama Setu) a través de océano, y el príncipe y su ejército cruzaron hacia Lanka. Entonces sobreviene una larga batalla y Rama mata a Ravana. A continuación Rama instala a Vibhishana en el trono de Lanka.

Rayana luchando con Jatayu
Rayana luchando con Jatayu llevando a la
fuerza a la secuestrada Sita. En la imagen se ve como Rayana corta el ala de Jatayu.
Pintura de Raja Ravi Varma de 1895

Cuando se encuentra con Sita, Rama le pide que se someta a un “agni pariksha”, un test de fuego para demostrar su pureza, ya que quería deshacerse de los rumores en torno a la pureza de Sita. Cuando Sita se sumergió en el fuego de sacrificio, el señor del fuego Agni se apareció a Sita y salió ilesa, dirigiéndose hasta el trono y demostrando su pureza. Este episodio varía según las versiones siendo el citado el que aparece en el Ramayana de Valmiki. En el poema épico Ramacharitamanas del autor Tulsida, Sita estaba bajo la protección de Agni, así pues era necesario llevar a cabo su reunión con Rama.

Cuando acaba su periodo de exilio, Rama vuelve a Ayodhya con Sita y Lakshmana, donde se realiza la coronación. Éste es el comienzo del Ram Rajya, lo que implica el estado ideal con una buena moralidad.

Uttara Kanda

El Uttara Kanda es considerado una adición posterior a la historia original hecha por Valmiki, y hace referencia a los últimos años de Rama, Sita y los hermanos de Rama. Después de ser coronado rey, pasaron muchos años agradables con Sita. Sin embargo, a pesar del “agni pariksha” (el test de fuego) de Sita, los rumores sobre su pureza se extienden entre la población de Ayodhya. Rama se rinde ante la opinión pública y de mala gana destierra a Sita al bosque, donde el sabio Valmiki le ofrece refugio en su ashram (ermita). Aquí ella da a luz a dos niños gemelos, Lava y Kusha, quienes se convirtieron en alumnos de Valmiki y son educados ignorando su identidad.

Valmiki compone el Ramayana y enseña a cantarla a Lava y Kusha. Más tarde, Rama celebra una ceremonia durante una festividad, a la cual acude el sabio Valmiki con Lava y Kusha. Entonces Lava y Kusha cantan el Ramayana en presencia de Rama y su vasta audiencia. Cuando Lava y Kusha recitan la parte del exilio de Sita, Rama se lamenta enormemente y Valmiki hace aparecer a Sita. Sita pide a la tierra, a su madre, para que le reciba con las puertas abiertas, y se desvanece en ella, en el mismo lugar donde fue encontrada, en un surco hecho por un arado. Rama luego se entera que Lava y Kusha son sus hijos. Más tarde, un mensajero de Dios aparece y le informa a Rama que su misión como encarnado ha terminado. Rama regresa a su morada celestial.

Ravana se reune con Sita en Ashokavana
Ravana se reune con Sita en Ashokavana. Se ve a Hanuman en el árbol. Al llegar a la isla de Lanka, Hanuman redujo su tamaño y finalmente encontró a Sita cerca de un templo blanco en una arboleda dentro de un complejo palaciego. Sita está sentada en el suelo con una asceta y está hundida en la melancolía. Desde su posición en el árbol Hanuman puede ver como Sita está custodiada por los demonios femeninos y por las mujeres de Ravana, además de tener la compañía de hijas y esposas de dioses y otras criaturas divinas, las cuales tienen diez cabezas y diez brazos que se acercan a Sita para pedirle que se case con él, pero ella le rechaza. Ravana le amenaza diciéndole que si no cambia de opinión la matará. Una de sus esposas trata de distraerlo, pero él da grandes zancadas y se aleja airadamente. Imagen del siglo XVI.


 

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